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Sofía Ramos G. - Periodista
¡Hola! Soy Sofía Ramos González, periodista, cinéfila y canaria. Nací en Tenerife (Islas Canarias) y desde muy joven me di cuenta de que una de mis pasiones era la comunicación, desde entonces no he parado de buscar aventuras y vivir experiencias para crecer personal y profesionalmente. Vivo bajo la premisa de un libro publicado en 1925: “La señora Dalloway dijo que ella misma compraría las flores”.
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El Blog de la Periodista Sofía Ramos G.
Generaciones

Generaciones

Convivir en sociedad es cuanto menos complejo, las personas que forman una comunidad son totalmente diferentes y, por ello, se generan conflictos. ¿Cuántas veces hemos escuchado a adultos o ancianos decir aquello de «los jóvenes de hoy en día no tienen paciencia», «esta generación es muy pasota, ni estudia ni trabaja»?

Probablemente hemos oído también a adolescentes y niños quejarse de lo ocupados que están sus padres con el trabajo o lo aburridos que resultan los adultos. ¿Es una fase que casualmente se da entre las personas de la misma edad o es una cuestión generacional relacionada con la educación?

Cada generación tiene una serie de características porque se la ha educado de una manera concreta, partiendo de unas ideas y valores que tienen que ver con muchos factores pero sobre todo con la historia.

La generación baby boomer o generación X, nacidos entre 1965 y 1979, en España es conocida por ser la esperanza de un país que acababa de terminar una guerra. Hubo muchas muertes y durante la dictadura se aplicaron políticas para aumentar la tasa de natalidad; todos esos bebés crecieron y se desarrollaron –al igual que el país–.

Son personas con una alta cualificación académica, que comenzaron a reivindicar sus derechos y a luchar en contra de la dictadura en la universidad, en las instituciones públicas, contra el propio Estado. Se vieron afectados por la llegada de Internet y el fin de grandes acontecimientos históricos como, por ejemplo, la caída del muro de Berlín o la Guerra Fría.

Educados por una generación que había sufrido la miseria que trae la guerra y la rigidez y violencia de su sistema, la generación X según Teres González Hernández, directora del CEIP Carmen Álvarez de la Rosa y docente con más de 40 años de experiencia, educó a sus hijos invirtiendo la ley del péndulo, esto es, yendo al otro extremo.

«La generación baby boomer tuvo una educación muy estricta donde los padres y los profesores eran la máxima autoridad, de esta manera, no queriendo caer en esa dureza educaron a la generación Y de forma que no pasaran por lo que ellos; es decir: mucho diálogo, a los niños no se les puede pegar… todas aquellas cosas que no pudieron tener por la situación económica del momento deben tenerlas, etc.».

La generación Y, más conocida como la de los millenials, comprende a aquellos nacidos entre la década de los 80 y los 90. Se les achaca ser la generación Peter Panpues, en comparación, postergan hechos tradicionales continuados por otras generaciones, como la edad para casarse o tener hijos.

Todo y nada

«Llega una generación que no tiene lo que necesita sino lo que desea, por lo tanto, acaban por no desear nada, rechazan las actitudes de la generación X. Me gusta llamarlos la generación desencantada porque a pesar de tener un gran espíritu crítico son apáticos, y considero que se debe a la tecnología. La inmediatez y la obsolescencia hace que todo esté solucionado a base de un click, influyendo en la conducta», explica González.

Por su parte, Conchi García García profesora de primaria, aclara que tras más de 20 años en el aula y haber visto el proceso y desarrollo de ambas generaciones, los millenials son mucho más sociables y dan mucha importancia a la libertad y la autonomía.

«La globalización que ha traído la tecnología en ocasiones puede ser un incentivo para la generación Y, quieren ser escuchados y valoran las opiniones propias, son muy creativos y lo expresan en las redes sociales y con todas las herramientas que aporta Internet».

Es cierto que la generación Y, en España, se ha visto influenciada por movimientos sociales como el 15-M o por la crisis económica. “La generación X también se vio gravemente afectada por la crisis, millones de desempleados que aún, en 2017, no han conseguido un trabajo, han vuelto a casa de sus padres y viven de ayudas del Gobierno. Como consecuencia, los millenials han heredado ese desencanto, se les habla de un futuro donde no tienen cabida, todo esto se refleja en las tasas de abandono escolar y malos resultados académicos. Es una generación que ve a sus padres en la calle y piensa que no sirve de nada formarse porque acabaran en la cola del paro”, interpreta Teresa González.

A pesar de tener un gran espíritu crítico son apáticos, y considero que se debe a la tecnología

Los valores en casa y en el colegio

Conociendo este conjunto de características podemos trasladarnos al campo de juego, en él nos espera Verité Hernández Dorta, profesora de educación física. Tras 35 años de experiencia en un patio de recreo, ha visto un aspecto que se ha consolidado desde que los millenials empezaron en el colegio: la delegación de responsabilidades de los padres en las escuelas.

Desde su punto de vista los valores se aprenden en casa, el colegio es un mecanismo para la instrucción y reforzar la moral. Hernández analizó que esa transformación podría achacarse al cambio social tan potente que han vivido los más pequeños, son el experimento de una sociedad cambiante, y les ha influido el impacto desmedido que tiene la información sobre ellos.

«Se pasan horas conectados absorbiendo todo lo que ven y lo que oyen pero nadie se sienta a explicárselo, al no tener un referente reafirmado asumen cosas que no entienden de contenidos, videojuegos y programas no aptos para su edad», ahonda.

Ella, como testigo del paso de estas tres generaciones, considera que el espíritu competitivo no se ha visto mermado; sin embargo, la generación de los nativos digitales, nacidos a partir del año 2000, es mucho menos tolerante a la frustración:

«La importancia de las cosas materiales en su vida juega un punto importante pero la clave en todo esto está en que metafóricamente los padres han evitado que se caigan cuando deberían haberles enseñado a caerse y volverse a levantar».

Para Hernández el problema radica en que la autoridad se ha visto difuminada por un amiguismo que no es sano.

«Los niños necesitan saber qué van a hacer, quién es la autoridad, ese referente en el colegios son sus maestros y en casa sus padres, eso les da seguridad y les quita mucha ansiedad. Eso no significa que no haya debate o una conversación para exponer los distintos puntos de vista. Como en el campo de juego necesitan unas reglas y un orden para que no haya caos».

Alonso durante la entrevista en el CEIP Carmen Álvarez de la Rosa

Vidermia Alonso Portugués, maestra de infantil con un amplio bagaje, concluye explicando que:

«Los nativos digitales no buscan soluciones a los problemas, los buscan en Google pero eso se debe a que sus generaciones modelo antes de ir al médico buscan un diagnóstico y posibles síntomas en internet, por ejemplo. No es que una generación sea mejor que otra, cada una es un reflejo de las anteriores pero con algún cambio que las diferencia».

Al final resultó que los ancianos que decían que los jóvenes eran unos pasotas o los niños que criticaban lo aburridos que eran sus padres tenían razón, lo que pasa es que no se han dado cuenta de que se están mirando en el espejo de las circunstancias un espejo que muestra lo que fueron y lo que serán.

Sofia Ramos González

Periodista. Crítica de cine en 35 Milímetros y en el Aula de Cine de la Universidad de La Laguna. En la radio en El Aquelarre de Sofía Ramos en Candelaria Radio. Divulgación científica. Fan de muchas cosas pero, sobre todo, de la vida.

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