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Sofía Ramos G. - Periodista
¡Hola! Soy Sofía Ramos González, periodista, cinéfila y canaria. Nací en Tenerife (Islas Canarias) y desde muy joven me di cuenta de que una de mis pasiones era la comunicación, desde entonces no he parado de buscar aventuras y vivir experiencias para crecer personal y profesionalmente. Vivo bajo la premisa de un libro publicado en 1925: “La señora Dalloway dijo que ella misma compraría las flores”.
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Crítica -‘Conquista a medias’ (The Half of it)

Crítica -‘Conquista a medias’ (The Half of it)

Puede que ‘Conquista a medias’, originalmente’ ‘The Half of it’ padezca de ser esa comedia romántica para adolescentes a las que Netflix nos tiene acostumbrados.

Sin embargo, para la persona que escribe estas líneas, ‘The Half of it’ ha sido un soplo de aire fresco, un bálsamo para el alma que, por cierto, ha hecho que me reconcilie con el género.

Su directora y guionista, Alice Wu, ya había dado de que hablar cuando estrenó una película imprescindible para el colectivo LGTBI+, ‘Saving Face’, esta vez, con una historia cálida, con una exquisita fotografía, deja prendado al espectador y no defrauda.

Y es que si Squahamish, el pueblo en el que se desarrolla la trama, es tan encantador se debe a la gran Greta Zozula, que captura magia a través de su objetivo.

Los planos generales y los planos detalles son auténticas joyas, capturan emociones, la fotografía habla de forma sobresaliente en esta película.

Ahora bien, ¿de qué va? La protagonista es Ellie Chu (Leah Lewis), una estudiante que acepta escribir una carta de amor a Aster (Alexxis Lemire) de parte de Paul (Daniel Diemer), el típico cachas del instituto. Paul y Aster no tienen absolutamente nada que ver, no tienen nada en común, sin embargo, Paul insiste en que está “enamorado” de ella.

Comienza el intercambio de cartas, a cuál más elocuente. Dándose, quizá, en este vaivén de correspondencia una de las escenas más bonitas y significativas del largometraje.

Del papel, Elli (haciéndose pasar por Paul) y Aster pasan a la pared, donde graffitean indirectas secretas, el resultado, un precioso mural con una reflexión clave para la historia, resultado de todos esos mensajes. El cual no voy a explicar porque sería spoiler, pero es realmente bello, además, Wu y Zozula muestran en esta escena, desde mi punto de vista, la esencia de ‘The Half of it’.

‘The Half of it’ es la historia de tres adolescentes que viven en un pequeño pueblo, enamorados de la idea del amor, que están creciendo y desarrollándose como adultos, trabajando en quién quieren ser y cómo quieren que el mundo los perciba, se trata de una historia de miedo a ser uno mismo y no gustar a los demás o a nosotros, de sentirse pequeño en un lugar tan espléndido y, a la vez, desolador, como puede ser Squamish, y trata de cómo el cine nos salva la vida, porque así ocurre cada noche en la casa de Ellie Chu, cuando su padre y ella ven en silencio grandes clásicos del séptimo arte.El guion es dinámico, una pizca de romanticismo y otra de diversión, que nos pasea por las meteduras de pata de Paul intentando no hacer el ridículo cuando, por fin, decide quedar con Aster. ‘The Half of it’ también habla de amistad.

De una amistad entre un chico y una chica que comparten su interés por una misma chica, pero además de esto, Ellie y Paul comparten mucho más, comparten su inseguridad a la hora de ser ellos mismos, de plantar cara y decir lo que desean.

A lo largo de la película la relación entre Paul y Ellie cambia, desde el punto de vista de Paul, y es que es el cúlmen del basiquísmo, se presenta como un chico de instituto que juega al fútbol y que se ha encaprichado de la muchacha guapa, inteligente y cristiana del barrio.

No obstante, vemos como su relación con Ellie desestructura todo aquello que él pensaba que era normal, y comienza a cambiar, a explorar y a ver el mundo y sus posibilidades desde otra perspectiva.

El crecimiento de Paul, la valentía de Ellie y el coraje de Aster son la gasolina de esta producción estadounidense, producida por Likely Story y distribuida por Netflix.

Además, el final de la obra, aunque pueda parecer agridulce, lo es porque es realista, madurar y crecer, tomar decisiones, es agridulce. Y citando a la propia Ellie Chu, lo que ha hecho la directora Alice Wu con este trabajo es estar dispuesta a estropear un buen cuadro por intentar hacer algo magnífico. Y lo ha conseguido.

Nota: 9/10

Lo mejor: la fotografía y el guion

Lo peor: podría ser una historia tratada con mayor profundidad

Sofia Ramos González

Periodista (ULL) científica (VIU), experta universitaria en comunicación política e institucional (UCAM). Doctoranda en Comunicación por la Universidad de Valencia (UV). Me apasiona la comunicación científica y el séptimo arte.

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